Comunmente conocemos adicciones como a las drogas, tabaco, alcohol, al juego e incluso al deporte. Pero hay una adicción que puede ser muy peligrosa si no se frena a tiempo: la tanorexia.
¿Y qué es eso?
La tanorexia consiste en una obsesión a broncearse, de tal forma que termina creando en quien la padece dependencia, ansiedad o distorsión de la imagen de uno mismo (algo muy similar a la anorexia, que quien la sufre se ve siempre "gordo" aunque realmente esté extremadamente delgado)
El efecto de la tanorexia consiste en que nunca se está lo bastante bronceado como te gustaría, y se termina por perder el control y querer siempre más.
Por eso es tan peligrosa, todos conocemos los riesgos del exceso de sol en nuestra piel sin la adecuada protección como pueden ser las quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro e incluso el cáncer de piel.
Todos estos problemas nos pueden suceder incluso sin querer o por descuido, así que si te sobreexpones al sol por obsesión e inconscientemente los daños pueden ser mutiplicados y muy severos.
Principalmente las personas que suelen caer en esta obsesión suelen ser mujeres de entre 17 y 35 años, aunque pueden haber casos a otras edades y también tratarse de hombres.
Al igual que puede suceder en muchas adicciones, la tanorexia puede ser desencadenada por factores socioculturales. El bronceado en muchas culturas en un estándar de belleza, sobre todo cuando llega el verano y toca "lucirse", y por ello es muy importante identificar este problema y recurrir a la ayuda de familiares o amigos para que deje de ser una obsesión y se supere. El riesgo al exceso de sol es muy conocido, y como cualquier adicción hay que frenarla.



