Se trata de la somatización, una afección que provoca en una persona la presencia de dolencias y síntomas físicos en una o varias partes de su cuerpo a las que no se le encuentra ninguna causa.
Este problema es un problema psicológico, ya que quien lo padece va padeciendo ciertas afecciones en distintas partes de su cuerpo que aparentemente no están provocados por nada.
Estos problemas suelen angustiar a la persona, ya que sus síntomas no son inventados ni creados, ella los siente tan reales como un problema con alguna explicación física.
Esta afección suele presentarse en la adolescencia y antes de cumplir 30 años, suele ser más común en el sexo femenino y si no se trata puede llegar a ser toda una pesadilla. A menudo es mal diagnosticado y esto es un riesgo ya que las soluciones que se dan no afectan para nada al problema en sí.
Las personas con somaticación pueden llegar a presentar dolor en lugares como la espalda, el pecho, la cabeza, articular, los órganos sexuales o incluso latidos cardíacos irregulares.
También pueden presentar síntomas como náuseas, distensión, vómitos, diarreas y en las mujeres hasta se puede tener el periodo irregular con ausencias o un sangrado excesivo.
Otro de los peligros que se tienen son los síntomas neurológicos, que pueden provocar desequilibrio, parálisis, debilidad, dificultad para tragar, pérdida de voz, delirios o amnesia.
La solución a algo así está en la psicoterapia o en la terapia cognitiva conductual, algo que te ayuda a controlar los síntomas para prestarle menos preocupación de que realmente debería tener.
También hay casos en los que se recomiendan antidepresivos o benzodiazapinas, pero realmente no se debe recurrir a estos medicamentos por sus efectos secundarios.


